
· primero una causa microbiana que crea una lesión cutánea;
· después, al cabo del tiempo, enfermedades generales o
repetitivas que muestran el esfuerzo del organismo para desembarazarse de esta
infección.
Hahnemann describió otras dos enfermedades
crónicas según esta visión:
· la psora (de psora: la sarna; actualmente se encuentra esta
raíz en la psoriasis), que él ligaba a la infección de la sarna y que era
responsable de un terreno crónico caracterizado por erupciones cutáneas
variadas y pruriginosas y todo tipo de alergias y enfermedades marcadas por la
periodicidad y recidiva o alternancia entre ellas;
· la sicosis (de si y cosis: excrecencia cutánea), que él
ligaba a la blenorragia y que se traducía por la producción de verrugas,
condilomas, genitales especialmente, por un estado crónico de infiltración de
tejidos del organismo y por secreciones crónicas de las mucosas.
Evidentemente, se ve que Hahnemann, si bien
había descrito muy concretamente la evolución de la sífilis, se equivocó
haciendo directamente responsables al arador de la sarna o al gonococo de
tantas patologías. Pero, aparte de este error. totalmente comprensible
cincuenta años antes de la era de Pasteur, describió esquemas evolutivos y
pronósticos que se pueden observar todavía actualmente. Además, puso de
manifiesto la acción de medicamentos homeopáticos que pueden influir
directamente en determinados terrenos crónicos.
Imagen: http://www.homoeopathie-homoeopathisch.de/pages/biographie-hahnemann.shtml
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